Con la iglesia hemos topado!! Puerta de una sacristia
Hace unos días nos trajeron lo poco que queda de una sacristía. Del armazón del armario no queda nada; solo algunos frentes de los cajones y apenas el resto de una puerta. El estado es lamentable, aunque también es cierto que estamos hablando de una madera de tantisímos años. Nogal. Nogal macizo por los cuatro cantos. Algo prácticamente inexistente hoy. Aquí es evidente que quien tenía poder, mandaba. Trabajo en lo público. Y hoy trabajo para lo privado. Y no para cualquier privado, sino para una institución que no paga impuestos, que acumula bienes, que gestiona patrimonio como si fuera eterno, y que aun así considera caro lo que las restauradoras perdemos —tiempo, cuerpo, conocimiento— en devolver la vida a sus objetos. La pieza está acabada en cera virgen. En aquella época el barniz era raro; la goma laca, más común. Aquí, solo cera. Todo el frente está tallado. Mucha polilla, muchas pérdidas. Nos han encargado restaurar el frente; el armazón lo hará una carpintería exte...